Cuando somos jóvenes desarrollamos una fascinante visión de nuestro futuro. De nuestra alma y corazón brotan ríos de optimismo y seguridad por lo hermoso que viene. Tan perfecto que no podemos esperar.
Pero para muchos, yo incluido, algo pasa con el tiempo de manera sutil. Poco a poco, pequeños enfrentamientos con la "realidad" llenos de frustraciones nos obligan a guardar nuestros sueños en un lugar privado. Es entendible, lo hacemos para protegernos.
Pero a veces esos sueños los escondemos tanto que no podemos encontrarlos nunca más...
NUNCA dejes de viajar...y sobre todo recuerda que la vida es una sucesión de momentos y depende de ti como los vivas...